La conquista de una cueva infinita. PARTE I

El siguiente reportaje lo leí el mes pasado en la revista National Geographic donde un equipo de espeleologos viajo a Vietnam a conocer la cueva mas grande del mundo. Si pulsas sobre las imágenes os redirija a una pagina donde podéis comprar esas fotografías. Espero que este reportaje, os guste tanto como a mi. Dejo la parte numero uno ya que lo divido en dos.




En el interior de una colosal cueva de Vietnam hay una autentica selva, 
en la que no se divisa el final.






En este tramo iluminado de la cueva Hang Son Doong , quizá la galería subterránea mas grande del mundo, cabria un kilómetro de edificios de 40 pisos de altura.

¿Una selva dentro de una cueva? El derrumbe del techo de Hang Son Doong dejo que entrara la luz , lo que hizo que creciera una densa vegetación. Mientras "Sweeny" Sewell sube a la superficie, otros expedicionarios recorren un tramo de la cueva bautizado Jardín del Edam.

 Una columna gigantesca envuelta en coladas estalagmíticas de carbonato cálcico se yergue como un coloso sobre los exploradores, que nadan en las profundidades de Hang Ken , una de las 20 cuevas que fueron descubiertas el año pasado en Vietnam

Acabamos de atravesar juntos el torrencial rió subterráneo Rao Thuong y de trepar por aguzadas crestas calizas de síes metros de altura hasta una ribera arenosa. Continúo solo, siguiendo el haz de mi linterna frontal a lo largo de las huellas dejadas hace un año. En la primavera de 2009, Sims participo en la primera expedición que se adentro en Hang Son Doong, la "cueva del rio de la montaña" , en un remoto paraje del centro de Vietnam. Oculta en el agreste Parque Nacional Phong Nha-Ke Bang cerca de la frontera con Laos, la cueva forma parte de una red de unas 150 cavernas, muchas de ellas todavía inexploradas, en la cordillera Annemita. Durante la primera expedición, el equipo exploro cuatro kilómetros de Hang Son Doong hasta que una pared de 60 metros de calcita fangosa le cerro el paso. La llamaron la Gran Muralla Vietnamita. En lo alto , los exploradores distinguieron un espacio abierto e indicios de lUz pero no pudieron hacerse una idea  de que había al otro lado. Un año después han regresado (siete curtidos espeleologos británicos, varios científicos y una cuadrilla de porteadores) para escalar la pared, si puede, medir la galería, y seguir adelante, si es posible, hasta el final de la cueva.
El rastro desaparece ante mi al llegar a una pila de derrubios: rocas como casas que se han desprendido del techo y se han hecho mil pedazos en el suelo de la cueva. Levanto la mirada todo lo que puedo , pero la inmensidad de la gruta se traga la luz de mi linterna frontal, como si estuviera mirando un cielo nocturno sin estrellas, es como tener la cabeza metida en un saco de dormir.
Apago la linterna para sentir la intensidad de la oscuridad. Al principio no veo nada. Pero luego, a medida que mis pupilas se adaptan, me sorprende distinguir a lo lejos una luz tenue y espectral. Me abro paso entre los escombros. Recorro una empinada cuesta, rodeo una cornisa como la que podría haber en una montaña y me detengo, atónito. Un enorme haz de luz solar se derrama en la cueva como una catarata. El agujero del techo por donde irrumpe la luz es enorme, al menos de 90 metros de diámetro. La luz revela por primera vez las extraordinarias proporciones de Hang Son Doong. La galería mide unos 90 metros de ancho , y el techo esta a casi 240 metros de altura. Hay espacio para toda una manzana de edificios de 40 pisos. Distingo nubes deshilachadas cerca del techo.

 La niebla cubre las colinas de los 857,5 kilómetros cuadrados del Parque Nacional Phong Nha-Ke Bang, creado en 2001 para proteger uno de los mayores sistemas de cuevas de Asia. Durante la guerra de Vietnam , los norvietnamitas se escondían en las cuevas para eludir los ataques aéreos norteamericanos. Los cráteres abiertos por las bombas se usan hoy como estanques para criar peces.


Si los tornillos de 15 centímetros se soltaran Sweeny perdería el punto de anclaje y la caída seria mortal.



 Las rocas cubiertas de musgo y un desnivel de 10 metros ponen a prueba a Mark Jenkins en la entrada de Hang Son Doong, perdida en la espesura. "Estas cuevas son enormes pero no las ves hasta que estas encima" dice.







En la cercana Loong Con , un escalador asciende a través de un haz de luz. 
La luz que se derrama desde lo alto descubre que en el suelo de la cueva hay una torre de calcita de mas de 60 metros de altura, cubierta de helechos, palmeras, y otras plantas selváticas. Las estalactitas penden en los bordes del gigantesco tragaluz como carámbanos petrificados. A unos cientos de metros del suelo cuelgan plantas trepadoras, y los vencejos vuelan a través de la brillante columna de luz. Sims me alcanza. Entre nosotros y la galería iluminada por el sol se yergue una estalagmita que, vista de lado, parece la pata de un perro. " llamarla < la mano de dios > habría sido demasiado cursi -me dice-, pero < la Mano del Perro > no esta mal, ¿no crees?"
Hace 20 años los jefes de esta expedición, fueron los primeros espeleologos en visitar Vietnam desde la década de 1970. Entonces las cuevas del país eran legendarias pero estaban sin explorar. En 1941, Ho Chi Minh había planeado su revolución contra los japoneses y los franceses en la cueva Pac Bo, al norte de Hanoi, y durante la guerra de Vietnam, miles de vietnamitas se refugiaron de los bombardeos estadounidenses en las cuevas.



Fuente: National Geographic
Photo by Carsten Peter/National Geographic Image Collection

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